Bienvenido a mi espacio
También estoy en Instagram...

El futuro político de España ya se está escribiendo. Predicción política con Astrología horaria.

Como ya sabéis uno de mis fetiches en Astrología siempre ha sido predecir el futuro político y siempre la incepción (carta del comienzo de las elecciones) me ha dado un resultado maravilloso. Hasta este momento, todavía no se han convocado elecciones oficiales, por lo que este artículo y predicciones tienen un matiz más especulativo, pero ciertamente es bastante sorprendente la claridad con la que el cielo constesta y cuando una carta es radical y habla, es innegable poder analizarla y que su cumplimiento sea cuestión de espera, por lo que atentos a lo que viene:

En esta primera horaria la pregunta es ¿Seguirá Pedro Sánchez?

El Sol es el regente de la casa duodécima y se encuentra en el signo de exilio en la casa sexta, siendo que está a diposición de Saturno y Saturno se encuentra en la casa séptima. Necesariamente, hay bastante claridad en que por las condiciones propias tendrá que enfrentar una pérdida. Mercurio, como regente del Ascendente, se encuentra en la casa sexta también en el signo de Acuario, lo que implica que tendrá que someterse a los límites impuestos por lo que tiene que enfrentar. En relación con la necesidad de asumir las consecuencias de lo que hay que enfrentar, no cabe esperar un resultado favorable para Pedro Sánchez, porque lo que fuerzan las condiciones generales es verse sometido a las limitaciones en relación con lo que hay que enfrentar. Venus y Saturno se encuentran en recepción mixta, pero no se ven y Júpiter se ve perjudicado también por la recepción de Saturno, siendo que Júpiter en esta carta se encuentra en su signo de exaltación, lo que representa expectativas exaltadadas que supondrá una pérdida importante. Esta persona debería someterse a los intereses de los socios, pero supondrá un detrimento el tener que aceptar esas obligaciones lesivas. Tanto Venus como Marte se encuentran en la casa sexta, lo que implica que lo que la persona quiere administrar supondrá un infortunio y los acuerdos derivados de las negociaciones con los socios impilcan someterse. Las expectativas de la persona están vinculadas al emprendimiento de las elecciones debido a que la Luna se encuentra en el signo de Venus. El contacto de la Luna con el Sol, implica que se presentará a las elecciones sometiéndose a las condiciones de las personas que pueden postularle, debido a que se encuentra en la casa sexta. Posteriormente, la Luna contactará con Venus siendo que Venus se encuentra en la casa sexta lo cual indica que se presentará a las eleccciones, pero su último contacto será con Mercurio en la casa sexta, siendo que también Mercurio está a punto de cambiar de signo ( a su signo de detrimento), lo que hace que sea un indicador claro de pérdida o de castigo en relación con la candidatura.

El Sol, regente de la casa duodécima, se encuentra en signo de exilio dentro de la casa sexta y bajo la disposición de Saturno, situado en la casa séptima. Esta configuración señala condiciones adversas y limitaciones estructurales. La posición del Sol indica que deberá enfrentar circunstancias que implican desgaste o pérdida, más allá de su propia voluntad.

Mercurio, regente del Ascendente, también se encuentra en la casa sexta, en el signo de Acuario. Esto refuerza la idea de sometimiento a límites externos, obligaciones y restricciones. La casa sexta domina la carta, lo que sugiere conflictos, ajustes forzados y escenarios poco favorables.

Venus y Saturno están en recepción mixta, pero sin aspecto directo entre ellos, lo que refleja alianzas frágiles o acuerdos que no fluyen con naturalidad. Júpiter, aunque se encuentra en su signo de exaltación —lo que representa expectativas elevadas—, se ve afectado por la recepción de Saturno. Esto puede interpretarse como optimismo que termina encontrándose con una realidad más restrictiva, derivando en una pérdida significativa.

La carta muestra la necesidad de someterse a los intereses de los socios políticos. Sin embargo, aceptar esas condiciones podría suponer un detrimento importante. La presencia de Venus y Marte en la casa sexta indica que la administración de la situación y los acuerdos derivados de negociaciones implicarán concesiones difíciles y posibles sacrificios.

La Luna, que describe el desarrollo de los acontecimientos, se encuentra en el signo de Venus, lo que vincula las expectativas a la posibilidad de elecciones. Su contacto con el Sol sugiere intención de presentarse o continuar en la contienda electoral, aunque bajo condiciones impuestas.

Posteriormente, la Luna contacta con Venus —también en la casa sexta—, reforzando la idea de candidatura, pero su último aspecto es con Mercurio en la casa sexta, que además está a punto de cambiar de signo. En astrología horaria, este cambio suele ser indicativo de transformación forzada, pérdida o castigo en relación con la posición ocupada.

Conclusión

La carta no muestra un escenario cómodo ni claramente favorable. Más bien señala un contexto de presión, limitaciones estructurales y posibles pérdidas asociadas a la candidatura. Aunque existe intención de continuar, las condiciones parecen exigir concesiones que podrían resultar políticamente costosas.

En esta segunda horaria pregunté: ¿Ganará Feijoó?

El señor del Ascendente se encuentra en la casa cuarta. Marte se encuentra en fase de aparición y en recepción mutua con Saturno. Además, tenemos al Sol, (como regente de la casa décima en esta carta) en recepción mixta también con Saturno. La carta fue levantada en un Eclipse de Sol en conjunción con el Nodo Norte, aunque el orbe sea amplio, lo que indica que habrá un ascenso evidente, un cambio a una circusntancia de mejora o ascenso en este caso. El regente de la casa novena es la Luna y se encuentra combusta en el signo de Acuario también en la casa cuarta siendo que la Luna va a conectar a Marte con el Sol. El hecho de que el Sol se encuentre en su signo de exilio hacie que no vaya a lograr una mayoría absoluta como tal, pero sí vemos que la Luna va a conectar al regente del Ascendente con el Sol, que es el logro en cuestión de aquello que se quiere llevar a cabo. Además, Venus, que es el regente del Descendente y que en este caso representa a los socios se encuentra en su signo de exaltación, siendo que Venus va a contactar con Júpiter también y Júpiter se encuentra en su signo de exaltación también. Saturno representa los principios del mandato que se encuentra en la casa sexta, siendo que está relacionado con cumplir con las demandas del entorno y que ello implica sacrificio.

¿Mayoría absoluta o victoria condicionada?

El Sol se encuentra en signo de exilio, lo que sugiere que, aunque pueda haber victoria o avance, no se observa una mayoría absoluta clara. Más bien se perfila un triunfo condicionado por pactos y equilibrios parlamentarios.

La Luna, regente de la casa novena, se encuentra combusta en Acuario dentro de la casa cuarta. Sin embargo, la Luna conecta a Marte con el Sol, lo que indica que existe un puente entre la iniciativa política y la posibilidad real de alcanzar el poder. Esta conexión refuerza la idea de logro, aunque no necesariamente pleno o independiente.

El papel de los socios y alianzas parlamentarias

Venus, regente del Descendente (que representa a los socios y aliados), se encuentra en su signo de exaltación y contacta con Júpiter, que también está exaltado. Esto sugiere apoyo relevante por parte de aliados estratégicos y acuerdos que podrían facilitar el acceso al Gobierno.

Saturno, vinculado a los principios del mandato, se sitúa en la casa sexta. Esto indica que, en caso de victoria, el ejercicio del poder implicará sacrificios, presión institucional y necesidad de responder a demandas externas.

Conclusión: ¿Ganará Feijóo?

El análisis astrológico sugiere posibilidades reales de ascenso y cambio político, especialmente en un contexto de transformación de ciclo. Sin embargo, no se aprecia una mayoría absoluta clara, sino una victoria dependiente de pactos y apoyos parlamentarios.

El escenario que muestra la carta es el de avance y oportunidad política, pero bajo condiciones estructurales que exigirán negociación y equilibrio.

26 Febrero 2026

Nazaret Hermida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *